No estás sola: pedir ayuda también es un acto de amor propio

No estás sola: pedir ayuda también es un acto de amor propio

Muchas mujeres viven violencia doméstica en silencio.
Callan por miedo, por vergüenza, por sus hijos, por dependencia económica o por no saber a quién acudir.
Si este es tu caso, quiero que sepas algo muy importante desde el inicio: no estás sola y no tienes que cargar esto en silencio.

El silencio no protege, lastima. A veces creemos que callar evita problemas, pero la realidad es que el silencio: aumenta el aislamiento, refuerza el miedo, permite que la violencia continúe

Callar no te protege. Hablar puede salvarte.

Muchas mujeres sienten que pedir ayuda es traicionar a su pareja, a su familia o a su cultura. Pero la verdad es esta:
Protegerte no es traicionar a nadie.
Buscar apoyo no destruye familias, rompe ciclos de violencia.

No tienes que hacerlo todo hoy

Salir de una situación de violencia no es una decisión de un día. Es un proceso.
A veces el primer paso es solo: reconocer lo que estás viviendo, informarte y hablar con alguien de confianza. Y eso también cuenta cómo avanzar.

Cuando una mujer recibe apoyo: recupera su voz, empieza a verse con más amor, aprende que merece respeto y descubre opciones que no sabía que existían. 

Para ti, que estás leyendo esto, si hoy te sientes confundida, cansada o con miedo, quiero que recuerdes esto:

Contáctame al:  +1 (845) 682-1224 y agenda tu asesoría gratuita por Zoom.